Servicios Ejemplos: Entendiendo las Diferencias entre un Producto y Servicio

servicios ejemplos

Conoce sobre lo que es un producto y un servicio

Tal vez pienses que lo que es un producto y un servicio son dos términos fácilmente diferenciables. Por ejemplo, está muy claro que cuando se compra una nevera se está adquiriendo un producto, y cuando se llama al técnico para arreglarlo se está solicitando un servicio.

Sin embargo, en ocasiones la línea de diferencias entre ambos conceptos parece no entenderse. En este post daremos a conocer las diferencias entre lo que es un producto y un servicio, además de poner más ejemplos para comprenderlo mejor.

Pero vayamos al grano y veamos de qué trata cada uno de estos términos a continuación.

¿Qué es un producto y un servicio?

Producto: Se dice que, normalmente, los productos son tangibles, es decir, que pueden ser tocados. Los productos son bienes materiales que se pueden tocar y son creados a partir de la producción de materias primas.

Además, estos poseen la particularidad de que se pueden mantener y almacenar; agotando y perdiendo su vida útil. Y, generalmente, un producto vendido puede medirse con unidades de masa, como toneladas, kilogramos, gramos y tamaño como, metros, centímetros o volumen en litros o metros cúbicos.

Servicio: El servicio es una utilidad intangible, que se ofrece a otra persona. Un servicio no transforma objetos en mercancías, sino que se consume a medida que se presta. Además, el servicio puede tener limitaciones de disponibilidad.

Producto vs Servicio: ¿Cuáles son las diferencias?

En el ámbito de los negocios, es común encontrar la distinción entre un producto y un servicio. Ambos términos se utilizan para referirse a distintas formas de satisfacer las necesidades y deseos de los consumidores. Pero, ¿cuáles son las diferencias clave entre ellos? Veamos algunos ejemplos para aclarar cualquier duda:

Ejemplo 1: Productos con servicios adicionales

En ocasiones, los productos incluyen servicios complementarios, y viceversa. Por ejemplo, al adquirir un vehículo, estamos comprando un producto, pero también se puede ofrecer un paquete de servicios dentro de la compra, como mantenimientos o seguros.

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Por otro lado, si contratamos un servicio de mantenimiento para nuestro vehículo, está claro que estamos adquiriendo un servicio. Sin embargo, si en algún momento es necesario reemplazar una pieza, deberemos adquirir un producto adicional.

Estos casos particulares se conocen como «mixtos», y en algunos sectores existen estrategias comerciales específicas para venderlos tanto como productos o servicios.

Ejemplo 2: Los software

Un ejemplo interesante es el de los programas informáticos. Al adquirir un software, generalmente se otorga el derecho de uso mediante un pago único, lo cual se asemeja a la compra de un producto. Sin embargo, en otros casos, el uso del software puede funcionar como una suscripción, donde se requiere de pagos periódicos para renovar la licencia, mostrando características similares a un servicio.

Estos ejemplos nos ayudan a definir las diferencias entre un producto y un servicio, pero veamos más en detalle cuáles son estas distinciones:

Tangible vs. Intangible

La principal diferencia entre un producto y un servicio radica en su naturaleza tangible o intangible. Un producto tangible es físico y puede ser visto, tocado y almacenado. En cambio, un servicio es intangible y solo se percibe una vez que se ha recibido.

Almacenable vs. Perecedero

Otra diferencia clave es que un producto puede ser almacenado y conservado para su uso futuro. Por el contrario, un servicio es perecedero, ya que no se puede almacenar y debe ser consumido en el momento en que se presta.

Estas son solo algunas de las diferencias fundamentales entre un producto y un servicio. Ambos desempeñan un papel importante en el mercado, y es esencial comprender cómo se distinguen para tomar decisiones informadas en el ámbito empresarial.

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Una de las principales diferencias entre los productos y los servicios es que los productos son almacenables, al menos por un período de tiempo, mientras que los servicios son acciones y no se pueden guardar.

En el caso de los servicios, es fundamental asegurarse de dirigir la oferta hacia un mercado interesado y también tener en cuenta los momentos más adecuados para ofrecerlos. Aunque los servicios no caducan, es importante considerar que si se ofrecen en momentos en los que no hay clientes, se está ofreciendo algo que la gente no demanda.

Un aspecto clave de los servicios es que son altamente personalizables, a diferencia de los productos. Por ejemplo, no es lo mismo comprar un traje, que es un producto ya hecho de fábrica, que pedir uno hecho a medida. En el caso del servicio de confección de trajes, se toman medidas y se tiene en cuenta cómo lo quiere el cliente.

Otra diferencia entre los productos y los servicios es que los primeros están elaborados con una función básica para satisfacer una necesidad específica. Si se compra un lavavajillas que limpia bien, entonces se considera un buen producto. En cambio, en el caso de los servicios, la calidad y la satisfacción dependen de la percepción subjetiva de cada persona que los recibe.

Otro aspecto a tener en cuenta es la homogeneidad de los productos, es decir, que todos los productos de una misma categoría son similares en términos de características y funciones. En cambio, los servicios son inherentemente heterogéneos, ya que están vinculados a las habilidades y experiencias individuales de quienes los brindan.

La diferencia entre productos y servicios: ¿Qué debes saber?

En el mundo del comercio y los negocios, es fundamental comprender la diferencia entre productos y servicios. Mientras que los productos son objetos tangibles, los servicios son intangibles y dependen de la interacción entre el cliente y el proveedor. En este artículo, te explicaremos las características de cada uno y cómo puedes utilizar esta información para promocionar tu marca.

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Productos: estándares de calidad y garantías

Los productos suelen ser el resultado de una cadena de producción en masa. Se diseñan, se crean los moldes y se producen miles de unidades por semana, todas prácticamente iguales. En la fabricación en masa, los productos siguen estándares muy concretos. Es por eso que, si al comprar un producto este resulta defectuoso, se puede devolver o reparar.

Servicios: interacción y factores variables

En cambio, la calidad y características de un servicio dependen de muchos factores. Varias personas pueden ofrecer el mismo servicio pero llevarlo a cabo de formas muy distintas. Cuando un servicio es proporcionado, al menos dos personas están involucradas: el cliente y el proveedor. Esto significa que para garantizar que el cliente reciba el servicio que se promete, el proveedor debe cuidar mucho la relación comercial.

La empresa que ofrece el servicio debe garantizar que se cumplan estándares de calidad en cada interacción con el cliente. Aspectos como la imagen del empleado y su capacidad de comunicación adquieren mucha importancia cuando se trata de ofrecer algo intangible como un servicio.

Aplicando estrategias de marketing adecuadas

Ante estas diferencias, es importante tener claras las características de productos y servicios y saber cómo utilizarlas en su uso o para promocionar una marca. En Euroinnova, la Escuela de Negocios especializada en formación online, ofrecemos cursos, másteres y postgrados donde podrás aprender más sobre productos y servicios y profundizar en el mundo del comercio y los negocios.

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